Miles de USB repartidos por el mundo


 

¿Has oído hablar de dead drops? Si alguna vez vas andando por una ciudad cualquiera y te encuentras una memoria USB incrustada en la pared, es una de las miles de memorias que están escondidas alrededor del mundo y que forman parte de una iniciativa que surgió en Nueva York en 2010.

Ahora existen miles de memorias USB por todo el mundo que tienen una única finalidad: permitir el intercambio libre de archivos sin necesidad de conectarse a Internet. Libros, archivos de música… si te conectas a uno de estos USB puedes descargar la información y a la vez dejar la que tu quieras para el próximo usuario.

Cualquiera puede hacer esto. Sólo es necesario hacer un agujero en la pared, insertar el USB en la pared dejando el conector a la vista y sellarlo con cemento. El requisito es que las memorias deben de estar vacías en el momento de la colocación, incluyendo únicamente el archivo con la información del proyecto, y estar ubicadas en un lugar público.

El paso siguiente es registrarte en la web  deaddrops.com, diciendo dónde se ha dejado el USB, y partir de ahí, comienza la experiencia.

¿Qué te parece?