Primeros pasos con una cámara réflex


Comprarse una buena cámara es muy importante para obtener buenos resultados, pero también lo es, por supuesto, utilizarla correctamente para sacar el máximo partido.

El primero de los consejos es que utilices tu cámara en formato manual, porque es la mejor manera de aprender de fotografía y de personalizar las fotos a tu gusto.

También es importante que te olvides de las opciones avanzadas por un tiempo. Aprende a controlar la exposición, enfocar, desenfocar, el balance de blancos… para aprender más cosas siempre tendrás tiempo pero es importante empezar por lo básico.

Con tu nueva cámara réflex, un objetivo, una batería y una tarjeta de memoria tienes más que suficiente para comenzar a aprender e ir haciendo grandes fotos durante mucho tiempo.

No olvides la regla de los tres tercios, que es perfecta para hacer buenas fotos. Consiste en dividir la imagen en nueve rectángulos simulados a partir de dos líneas verticales y dos horizontales paralelas entre sí. Las cuatro intersecciones de dichas líneas imaginarias corresponden a las zonas idóneas para ubicar los puntos de interés de la escena.

Además, hay que tener en cuenta que el mantenimiento de la cámara es muy  importante para garantizar su correcto funcionamiento. Cualquier cámara, aunque sea muy sencilla y resistente o tenga selladas sus juntas necesita cuidados.

Y por último pero muy importante, no tengas miedo de experimentar nuevas fotos y nuevos modos de la cámara. Ganarás experiencia y aprenderás pequeños trucos que te ayudarán a sacarle todo el partido a tus fotos.