Vinoteca con compresor desde 199 €


Comprar una vinoteca… ¿Por dónde empiezo?

Este es un tema bastante comentado  y, con este artículo, trataré de dar algo de luz, desde el punto de vista de un aficionado al mundo del vino, con algunos detalles técnicos que mi formación y mi experiencia personal pueda aportar.La elaboración de una guía universal para comprar una vinoteca es algo complicado, por no decir imposible. La realidad de cada uno va a ser bien distinta, por lo que trataré de elaborar una guía genérica para todo aquel que quiera comprar su primera vinoteca.

La vinoteca es un complemento perfecto para todos los amantes del vino, pues permite mantener los vinos sin oscilación de temperatura, con una humedad adecuada, a resguardo de la luz y, bien ubicada, evita los problemas de vibraciones que pueden dar al traste con nuestros vinos guardados.

comprar vinoteca vino amario conservador

 

En la mayoría de los casos, cuando queremos comprar algo partimos de un presupuesto, pero en este caso creo que deberíamos partir de la capacidad de la vinoteca

Una de las cosas que he aprendido es que siempre vas a comprar una vinoteca pequeña. Da igual que la compres de 15 que de 150 botellas. Siempre se te quedará pequeña, en un mayor o menor plazo de tiempo. Al principio parece imposible que puedas llenar una nevera de 150 botellas, pero la llenarás. Es como cuando compras un ordenador con una tremenda capacidad de disco duro y piensas que jamás lo alcanzarás dicha capacidad. Pero un día te das cuenta de que necesitas urgentemente liberar espacio o ampliar. Algo similar pasa con las vinotecas. Encontrarás vinos de oferta y te harás con unas cuantas botellas, mientras antes solo comprarías una o dos de ellas, comprarás más lotes de vino interesantes, más vino en bodegas que visites, ampliarás tus compras de vino on-line para abaratar portes… Como ves, estás ahorrando dinero a largo plazo, pues puedes aprovechar algunas ventajas que antes, sin un lugar de conservación, no podías.

Así que deberías comprar la más grande que te puedas permitir en espacio y presupuesto. No hay cosa que más rabia dé que tener una vinoteca llena y cajas de vino por todas partes… Y a tu pareja le dará aún más rabia 😉

Así que si lo más importante es el tamaño de la vinoteca, habrá que buscarle un espacio adecuado.

¿Dónde colocar la vinoteca?

Aquí la decisión es bastante personal y depende también del tamaño y prestaciones de tu casa, así como de la capacidad de la vinoteca que finalmente has decidido comprar. Conozco a mucha gente que las tiene en los trasteros dentro de los garajes, donde la temperatura es más estable durante todo el año, aunque las vibraciones y los olores de humedad y humo en estas zonas son mayores por el paso de automóviles. No obstante es una buena opción para ubicarlas, siempre y cuando no vayamos a hacer una guarda de muchos años.

Lo normal es tener la vinoteca en la vivienda. Como la inmensa mayoría no disponemos de mansiones donde resguardar nuestros vinos (ya que en ese caso lo que tendríamos es una bodega subterránea o climatizada), vamos a pensar en una casa más o menos estándar.

Las premisas a tener en cuenta para escoger la ubicación adecuada son:

1) Que no estén sometidas a fuertes cambios de temperatura. No es nada recomendable poner las vinotecas en terrazas, jardines, ni zonas al aire libre. El motor trabaja constantemente y acaba por estropearse. Si tenemos una habitación donde no ponemos la calefacción o donde pueda estar más baja, será candidata perfecta para la instalación de la vinoteca. Si puedes ponerla en la cocina, no la pongas junto a la nevera, pues el aire caliente que expulsa el compresor de ésta calentará la parte la trasera de la vinoteca y viceversa. Hay que tener en cuenta que el vino no requiere de una temperatura baja para conservarse, cosa que se tiende a pensar de forma generalizada. Lo que le afecta realmente son los cambios de temperatura, por lo que es preferible tener un vino a una temperatura relativamente alta, pero constante, que muy baja pero con oscilaciones de 5ºC.

2) Que no sea una zona en la que requieras silencio. La vinotecas con compresor suelen producir unos sonidos “como chasquidos” cada vez que arranca el compresor, al igual que lo hacen las neveras domésticas. A veces van provistas de un ventilador que también genera un pequeño zumbido que debes de tener en cuenta a la hora de elegir el lugar de la casa donde ubicar la vinoteca. Por ejemplo, no es recomendable instalar la nevera en una habitación donde habitualmente se duerme, pues es posible que acabe por molestarnos. Un estudio, la habitación de invitados (que tan solo se usa eventualmente), la cocina o incluso un comedor será la opción más acertada.

 

¿Vinoteca con compresor o termoeléctrica?

vinoteca-compressor termoelectrica

Otra decisión crucial. Un refrigerador con compresor utiliza el mismo sistema que una nevera convencional. Agrosso modo, en las neveras convencionales, tenemos un gas refrigerante en estado líquido que haremos evaporar, de manera que absorbe calor, es decir, baja la temperatura del medio en el que se encuentra el gas, que es evaporado, para ser comprimido posteriormente por un compresor que, de nuevo, vuelvo a hacerlo pasar a estado líquido. Pero bueno, esto es la teoría y ahora viene lo que nos interesa.

El principal problema de una vinoteca equipada con compresor es el ruido y la vibración. Un compresor no deja de ser un artilugio relativamente rudidoso que, cuando entra en marcha (activado por la subida de temperatura detectada por el termostato) produce la típica vibración de las neveras de casa. También es cierto que en los últimos años los niveles de vibración y ruido de estas vinotecas se han reducido considerablemente, por  lo que tampoco supone un grave efecto sobre el vino, al menos en mi opinión, pues los más puristas aseguran que estas vibraciones son “letales” para los vinos de guarda. También es importante saber cuál es tu horizonte de tiempo para la guarda, pues no es lo mismo guardar para cinco años que para diez o más.

Por su parte, las vinotecas con sistema termoélectrico presentan una serie de ventajas muy interesantes. La primera y más evidente, el tamaño del sistema termoeléctrico es mucho menor que el del compresor, lo que hace que podamos tener neveras más pequeñas. Si estás pensando en comprar una vinoteca pequeña, inferior a unas 25-30 botellas, es más que probable que estés viendo siempre armarios con este sistema de refrigeración. Pero ojo, también las hay de grandes dimensiones, pues otra de las grandes ventajas es que estos sistemas a penas tienen vibraciones y ruidos incómodos.

Si has pensado en poner tu vinoteca en el comedor o en alguna habitación en la que pases mucho tiempo o necesites silencio, quizás te debieras decantar por una vinoteca termoeléctrica, al igual que si te has decantado por una de pequeña capacidad.

¿Pero son todo ventajas? Por desgracia estas vinotecas tiene un pequeño problema y es la temperatura. Los sistemas termoeléctricos consiguen unas temperaturas muy estables, más que las de compresor, pues los termostatos de las de compresor tienen un margen de error mínimo que las hace variar ligeramente, a pesar que de la temperatura de consigna se mantenga fija, mientras que el sistema termoeléctrico es más preciso y varía menos de temperatura.

El problema de las vinotecas con sistema termoeléctrico es que dependen en gran medida de la temperatura externa, consiguiendo solo un diferencial de X grados respecto a ésta. Esto es, imaginemos que tenemos un sistema termoeléctrico potente que puede rebajar hasta 10ºC respecto a la temperatura ambiente. Fijamos una temperatura de consigna de 15ºC y nuestra habitación tiene una temperatura sobre los 22-23ºC. No hay problema, nuestro sistema termoeléctrico bajará a la perfección la temperatura hasta esos 15ºC programados. Pero si nuestra habitación sube por encima de los 25ºC, la cosa se va a poner fea, pues va a ser incapaz de bajar más la temperatura y vamos a tener un aparato funcionando al 100% sin llegar a la temperatura de consigna. Por eso hay que evitar colocar estas vinotecas en zonas donde la calefacción es alta o se llega a temperaturas por encima de los 25 – 26ºC en verano.

Además tiene un pequeño problema más, y es que estos sistemas generan mucho calor en la parte trasera, por lo que no es recomendable encastrarlas entre armarios, en cocinas, etc.

Vinoteca multitemperatura o monotemperatura

Como en mi nevera más de la mitad del vino es blanco, al principio me obsesioné un poco con este tema de la multitemperatura, aunque luego vi que muchos fabricantes tan solo aprovechan la diferencia de temperatura que existe entre la zona de salida del aire refrigerado y el resto de zonas del amario de vinos. Y es que en todas las vinotecas habrá una zona por la que salga el aire regrigerador y, por tanto, la temperatura será más baja. Pero esto lo sabemos todos porque siempre se nos ha dicho que la zona fría de la nevera es la baja y la menos fría la de arriba, por eso se ubican en las neveras domésticas los famosos cajones de frío en la parte baja, o la zona de verduras y frutas.

Si puedes pagar la diferencia o la vinoteca presenta otras cualidades que te interesan, compra la de doble temperatura, pero esto nunca debe ser un factor decisivo. Coloca los vinos blancos, espumosos o rosados en la parte más baja y los tintos en la parte superior.

Diseño de la vinoteca

Para gustos los colores y, aunque técnicamente poco va a afectar al funcionamiento de la máquina, la vinoteca es un armatoste bastante aparotoso con el que debemos tener cuidado con la estética. Si vas a colocar la vinoteca en una habitación en la que no entras mucho, o en una zona donde no la ves constantemente, es probable que esto te traiga sin cuidado. Pero si vas a ponerla en el comedor o en una zona en la que se ve mucho, a la larga te acabarás arrepintiendo de no haber elegido algo más “bonito”.

Piensa en la decoración de tu casa. Hay neveras de madera preciosas que en una casa moderna le quedan como a un Cristo dos pistolas, u otras ultramodernas que en una estancia más clásica pueden llamar excesivamente la atención. Ahora que el mercado de las vinotecas está tan extendido puedes encontrar diseños para todos los gustos.

Presta especial atención si a tu pareja no le preocupa demasiado el mundo del vino, pues tú veras tu cofre del tesoro y ella (la pareja, da igual hombre que mujer) poco aficionada al vino, verá un sarcófago que le ocupa espacio y siempre está molestando.

Las puertas de cristal suelen ser más atractivas para los amantes del vino, y aunque antes suponían un problema, pues permitían la entrada de luz solar en ellas, hoy en día los cristales con filtros UV y el aislamiento son perfectos para la buena conservación de los vinos. Hay modelos panelables que puedes camuflar en prácticamente cualquier espacio si, por el contrario, quieres que la vinoteca pase desapercibida.

 

Cuál es la temperatura y humedad ideal de la vinoteca

Los parámetros más adecuados para la conservación de una vinoteca son en torno a los 12-15ºC y unos 65-70% de humedad relativa. Si tu nevera es multitemperatura podrás fijar un valor más bajo en la zona de blancos y un valor más alto en la de tintos, pero si solo tiene una temperatura pudes fijar un valor entre esos 12-15ºC y ayudarte de un golpe de frío en la nevera convencional o en la cubitera, cuando tengas que bajar la temperatura un poco más en blancos o espumosos.

Hay un truco muy útil para bajar rápidamente la temperatura en espumosos, blancos y rosados que están a esos 12-15ºC. Se trata de envolver en papel de cocina la botella y mojarlo. El papel mojado está empapado de una lámina muy fina de agua que baja de temperatura rápidamente. Si la metemos en el congelador, veremos como en pocos minutos se congela el agua del papel y empieza a enfriar rápidamente el vino. Termodinámica de andar por casa que nos sacará de más de un apuro

El tema de la humedad es algo que trae de cabeza a más de uno. Las vinotecas no llevan un control de humedad “al uso”, por lo que en muchos casos se nos puede disparar, por defecto o por exceso, y provocar algunos problemas. Por otro lado, es bastante fácil controlar este parámetro.

Si tienes una baja humedad en la vinoteca puedes tener problemas de corchos resecos, lo que ocasiona pérdida de líquidos, lo que dará al traste con tus botellas. Si, por el contrario, tienes una vinoteca con excesiva humededad, tus etiquetas se arrugarán y puedes tener problemas de mohos que crecerán en las paredes del armario conservador y en las botellas, lo que puede afectar en olores que, eventualmente, pueden estropear algún vino. Como parece lógico, más vale pasarnos de humedad que quedarnos cortos, así que en torno a ese 60-75% de humedad relativa, más vale estar sobre el 80% que sobre el 55%.

Si tienes problemas con la conservación de las etiquetas de tus botellas, puedes envolverlas con film de cocina para preservarlas.

Para corregir la falta de humedad de la vinoteca basta con poner un plato con agua (destilada, a poder ser) en la nevera. Como la humedad es baja el agua tiende a evaporarse y, como el armario está herméticamente cerrado, la humedad aumentará de forma natural. Por regla general, se suele absorber el primer y segundo plato hasta que el sistema se equilibra. Luego con dejar el plato con un poco de agua, se puede estar perfectamente un año sin tener que rellenarlo. Yo tenía este problema con mi antigua vinoteca y el problema lo solventé de esta forma tan sencilla.

En caso de tener humedad muy alta en la vinoteca, tendremos que absorber esa humedad excedente. Aquí la cosa parece algo más complicada pero hoy en día en el mercado hay métodos bastante sencillos para esto. En muchas tiendas especializadas, incluso en grandes almacenes, venden unas piedras volcánicas para rebajar la humedad de neveras y vinotecas o bien el silicagel, un producto que se utiliza en laboratorios pero que también habrás visto en cajas de zapatos, ropa, etc en forma de pequeños sobrecitos. Puedes hacerte con cualquiera de estos productos, hoy en día en Internet puedes comprar de todo. Yo he utilizado el silicagel porque lo compré cuando hice el pedido para un laboratorio que tenemos en el trabajo y va realmente bien. Son unas pequeñas perlas de este material que, cuando absorbe humedad, cambia de color, esto indica que has de secarlo, lo cual puedes hacer, por ejemplo, sobre los radiadores de la calefacción.

Mantenimiento de la vinoteca

Las vinotecas son sistemas que no requieren prácticamente mantenimiento, pero el poco que requieren hay que hacerlo bien y regularmente. Mantener la temperatura y la humedad es crucial para tus vinos, pero también para el buen estado de funcionamiento de la vinoteca. Revisa de vez en cuando los niveles de humedad y temperatura. Si la nevera no incluye un sensor de humedad compra un higrómetro que son realmente baratos.

vinoteca filtro carbon activo

El único mantenimiento que debes hacer anualmente es el cambio del filtro de carbono de la vinoteca, que evita aromas extraños en tu nevera. Un mal estado de este filtro no solo va a provocar malos olores, sino que, al ser la entrada del aire refrigerado al armario de conservación, puede provocar problemas de rendimiento del motor, temperaturas superiores a las correctas o desviaciones de la humedad.

Cambiar el filtro de carbono es sencillo y no son excesivamente caros, sobre unos 10€ dependiendo del fabricante, así que no hay excusa para tener tu nevera puesta a punto cada año. Actualmente hay vinotecas con sistemas de detección de un mal estado del filtro de carbono que avisan de que hay que cambiarlo.

Si alguna vez decides hacer una limpieza de la nevera, es preferible que lo hagas en invierno, para que la temperatura no suba en exceso y la puesta en marcha sea menos costosa. Otra cosa importante es que si has vaciado la vinoteca, es mejor que la enchufes y la dejes que baje la temperatura antes de llenarla de botellas. Un armario de conservación tarda mucho más en bajar la temperatura si está cargado y el motor podría sufrir en exceso.

 

Ahora que ya sabes un poco más sobre las ventajas de tener tu propia vinoteca, no tienes excusa para comprar una.