¿Cómo saber si el pescado está fresco?


Vamos al supermercado y nos disponemos a comprar pescado. ¿Cómo podemos distinguir si está realmente fresco? Aquí van algunas claves que debes saber para que no te den gato por liebre.

En primer lugar, tienes que saber que la correcta manipulación del pescado es muy importante para que dure fresco más tiempo. A la hora de venderse, debe estar sobre una superficie de hielo e inclinado para que no esté ubicado en un charco de agua.

Dicho esto, te detallamos otra serie de factores a tener en cuenta a la hora de comprarlo:

Los ojos deben ser esféricos, saltones y cristalinos. La pupila debe tener un color negro brillante, nunca opaca o tirando a gris.

Las agallas siempre deben tener un color vivo, nunca descolorido o apagado.

La espina debe ser prácticamente incolora y estar adherida a la carne, además tiene que romperse si intentamos separarla.

La piel debe estar limpia y brillante, nunca pegajosa. Además, tanto la piel como las escamas debe ser difícil de retirar. La superficie debe ser firme y elástica, lo que significa que por ejemplo al presionar un dedo y soltar, no debe quedar marca

Otra característica fundamental es el olor. El pescado fresco huele a mar o a agua dulce, pero si huele fuerte como a amoníaco, olvídate de ese pescado.

Imagen: Begoña Martín bajo licencia https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/